Huella mínima, impacto máximo en bienestar
Reducir la huella no es desaparecer, sino intervenir con precisión: cimentaciones puntuales, plataformas reversibles y plantas compactas que ahorran energía al tiempo que abren vistas prudentes. Ese equilibrio regala bienestar tangible, menos mantenimiento y una sensación serena de pertenencia sin invadir senderos, pastos ni rutas silenciosas de rebecos.